UGGGGGGGGGGGGGG
El tema de hoy: las botas Ugg. Puestas de moda por la reina del trash más elegante o del Boho, o del Bobo, Kate Moss.
El año pasado causaron furor, de hecho un año antes fuera de nuestras fronteras. Imitaciones las han habido por doquier, cosa lógica ya que el precio de la original no es precisamente asequible. Vaya, que antes me compro unos zapatos de Pura López.
La cuestión es que las botas Ugg representan aquello que tanto anhelamos las mujeres. Un zapato que sea como ir en zapatillas. Y ahí está la antagonía del lema. Porque, en realidad, son zapatillas! Elvira Lindo escribía al poco tiempo de llegar a Nueva York, que podías salir a pasear a tu perro en pijama y zapatillas con el abrigo por encima, y que la gente sólo vería a tu perro (ahí se tratan como a las vacas en la India). Pero vaya, Elvira, tú sabes que hay zapatillas y zapatillas.
En resumen, monas y cómodas, pero por favor, no son las botas del día a día! Son las botas para ir a buscar el periódico o el pan sin darle muchas vueltas al tema e ir decente. Son las botas que sustituyen a la zapatilla en casa (en un capítulo de Sex and the City, Samantha las lleva en rojo para estar por casa con una bata de seda del mismo color. Divina). Son las botas de sacar al perro. No son las botas para ir a trabajar ni aunque trabajes en una tienda de ropa moderna!
Kate Moss va mona siempre pero en su vida las fotos son constantes por lo tanto cuando quiere ir cómoda, ha encontrado la manera exacta de hacerlo pareciendo monísima. Pero no somos Kate Moss. Ni aunque llevemos el modelo "Rock Star", se nos permite llevarlas a la discoteca. Las Ugg para las fotos que nunca nos harán cuando bajemos a echar la basura.